domingo, 12 de abril de 2009

Símbolo de agradecimiento

"Ningún miembro de esta Iglesia debe olvidar jamás el terrible precio que pagó nuestro Redentor, quien dio Su vida para que el género humano pudiera vivir. Ninguna señal, ninguna obra de arte ni representación alguna, es adecuada para expresar la gloria y la maravilla del Cristo viviente. Él nos indicó cuál habría de ser el símbolo cuando dijo: "Si me amáis, guardad mis mandamientos" (Juan 14:15). Siendo Sus discípulos, todo lo que hagamos que sea malo, vulgar o desagradable sólo conseguirá manchar Su imagen; al igual que cualquier acto bueno, altruista o digno de alabanza que efectuemos le dará más brillo y gloria al símbolo de Aquel cuyo nombre hemos tomado sobre nosotros. De modo que nuestra vida debe ser una expresión significativa, el símbolo del testimonio que tenemos del Cristo viviente, el Hijo Eterno del Dios viviente.
(Pte. Gordon B. Hinckley, Liahona abril 2005, págs. 4,6)

viernes, 3 de abril de 2009

Reflexion

"Allí donde radican nuestras debilidades van a extraviarse nuestras exaltaciones."
Nietzsche

miércoles, 1 de abril de 2009

Pruebas - No nos deben vencer

"Los que hemos vivido por algún tiempo, hemos notado que existen ciertos modelos en la prueba de la vida. Hay ciclos de temporadas buenas y malas, altas y bajas, periodos de gozo y tristeza, y épocas de abundancia así como de escasez. Cuando nuestra vida toma un curso inesperado y no deseado, a veces experimentamos tensión y ansiedad. Uno de los desafíos de esta experiencia terrenal es el no permitir que las tensiones y las contrariedades de la vida nos venzan, sino perseverar en las diversas épocas de la vida manteniendo una actitud positiva e incluso optimista.Quizás cuando sobrevengan las dificultades y los desafíos, deberíamos tener grabadas en la memoria estas palabras de esperanza de Robert Browning: "Todavía nos aguarda lo mejor". No nos es posible predecir todas las tribulaciones y tormentas de la vida, ni siquiera las que estén a la vuelta de la esquina, pero, como personas de fe y esperanza, sabemos sin lugar a dudas que el Evangelio de Jesucristo es verdadero y que 'todavía nos aguarda lo mejor'."
Élder L. Tom Perry, Liahona noviembre 2008, pág.7